Bruno Bulacia, piloto profesional de rally y docente del IAD, explica su técnica de conducción con una idea que desarma la imagen del piloto de rally que calcula cada curva: «Durante las curvas es todo automático, no hay tiempo para pensar». La frase sigue: «En las rectas largas trato de respirar y tranquilizarme para autorregular la adrenalina sin poner en riesgo la siguiente curva».
Lo contó en el webinar ¿Cómo usamos el cerebro para manejar en rally?, que compartió en el IAD con Carlos D’Andrea, ingeniero y asesor de pilotos. La pregunta del título no es retórica. A más de 100 km/h sobre tierra, con el auto cruzado y el navegante cantando la nota siguiente, la diferencia entre un tramo limpio y un despiste se decide en una parte del cerebro que no pide permiso.
Quién es Bruno Bulacia
Bruno Bulacia nació en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Su página de docente en el IAD repasa una trayectoria que pasó por casi todos los formatos del rally: compitió en el WRC Junior con un Ford Fiesta Rally3, en la TGR Iberian Cup con un Toyota GR Yaris, en el WRC2 con un Skoda Fabia Rally2 Evo y en el Rally CODASUR con un Hyundai i20 R5, además del Rally de Santa Cruz y el Proto Rally. Entre sus títulos figura el de la Junior Iberian Cup 2023. En el IAD dicta el curso Técnicas de manejo avanzado en rally.
Ese recorrido de Bruno Bulacia, de los campeonatos de su país a las categorías del Mundial, es lo que le da peso a lo que cuenta sobre la cabeza del piloto. No habla de teoría leída: habla de lo que hace cuando el auto se le cruza en un camino que no perdona. La exigencia del terreno se nota en todo el auto, desde la suspensión de un auto de WRC hasta la forma en que el piloto administra su atención durante varios kilómetros de tramo.
Dos sistemas para un mismo tramo
D’Andrea ordenó la conversación con un modelo de la psicología adaptado al automovilismo. El cerebro trabaja con dos sistemas. El Sistema 1 es rápido, automático e intuitivo: recurre a la memoria asociativa y ejecuta sin esfuerzo consciente. El Sistema 2 es lento, racional y analítico: es el que se usa para leer la telemetría o discutir la técnica en el parque de asistencia.
Según D’Andrea, el piloto maneja siempre con el Sistema 1. Cuando el auto se cruza, el cerebro busca en su red de experiencias previas una solución técnica, contravolante, más acelerador o más freno, y la ejecuta sin vacilar. Intentar pensar la técnica en el ápice de una curva tiene un costo concreto: retraso en la respuesta o pérdida de concentración. El IAD ya había abordado el piloto de rally y su mente; lo que suma este webinar es el mecanismo detrás de esa idea.
Bruno Bulacia lo describió desde el asiento. Las rectas largas son su ventana para pasar un momento al Sistema 2: respira, baja el pico de adrenalina y calma el ritmo cardíaco, sin arriesgar la aproximación a la curva siguiente. Después vuelve al automático.
El automático se programa antes de largar
Si en carrera manda el Sistema 1, el trabajo está antes. El webinar describe tres herramientas para cargar esa memoria asociativa: el entrenamiento repetitivo, la visualización y las narraciones mentales, pequeños relatos de las zonas difíciles o de las trampas del tramo, para que al llegar al lugar la solución aparezca sola.
Bruno Bulacia agrega un método propio. «Antes de la carrera me pongo a ver muchos videos de afuera, porque ahí salen todos los vuelcos y salvadas», contó. Las filmaciones tomadas desde el costado del camino en ediciones anteriores le muestran dónde se equivocaron otros, y con eso marca de antemano las curvas tramposas. El simulador completa el esquema: sirve para repetir la frenada y la modulación del pedal hasta que queden grabadas como reflejo, sin costo económico ni riesgo físico, sobre todo después de un período largo sin correr.
«Pasó, pasó»: qué hace Bruno Bulacia después de un error
El momento más delicado de un tramo no es la curva difícil sino la que viene después de un error. Los segundos perdidos se cargan como una mochila que empuja a recuperarlos en las curvas siguientes, y D’Andrea advirtió que ese impulso suele terminar en un segundo error más grave o en un accidente. Su propuesta es hacer lo mínimo indispensable: frenar con margen, trazar limpio, saltar seguro, y encadenar pequeños eventos positivos hasta que la confianza vuelva de a poco.
Bruno Bulacia lo resuelve con dos palabras: «pasó, pasó». Acepta la pérdida de tiempo, mantiene su manejo habitual el resto del tramo y deja el análisis de lo que salió mal para la reunión en el parque de servicios. Ahí, con la cabeza de nuevo en el Sistema 2, los datos vuelven a tener sentido: no como reproche, sino como punto de partida de la conversación con el equipo.
El navegante también se elige
La cabeza del piloto no viaja sola. En el webinar quedó claro que no existe un único patrón de comunicación entre piloto y navegante. Bruno Bulacia pide lectura estricta de la hoja de ruta, sin conversación accesoria; otros pilotos necesitan intercambio verbal constante. D’Andrea sumó una observación: los binomios de edad parecida comparten código y humor, y una gran diferencia generacional puede generar fricción en los momentos de más estrés.
El reparto de tareas también cuenta. El copiloto se hace cargo de la logística de carnets de control, horarios y limpieza de notas, y para no sumar fatiga mental se aconseja que el piloto revise por su cuenta los videos de las pasadas. El oficio del navegante tiene su propio capítulo en el blog del IAD: los arquitectos del camino.
Así presenta el IAD su curso para navegantes de rally:
Lo que se lleva un piloto de este webinar
La regla con la que D’Andrea y Bruno Bulacia cerraron la charla resume el enfoque: 50% de la energía en disfrutar la experiencia, 25% en sostener una actitud positiva ante los imprevistos, como un neumático pinchado, y 25% en perfeccionar la técnica, en especial las transiciones entre freno y acelerador. Explica por qué, en el caso de Bruno Bulacia, la técnica de conducción empieza mucho antes de subirse al auto.

Si corrés o querés correr en rally y buscás trabajar la técnica de conducción con un piloto que compitió en el WRC Junior y el WRC2, el paso natural es Técnicas de manejo avanzado en rally con Bruno Bulacia. Si preferís empezar por la cabeza, el webinar gratuito sobre cómo usamos el cerebro para manejar en rally está disponible. Formarte también es una decisión de carrera.
Sobre esta nota. Preparada por el equipo del IAD a partir del webinar ¿Cómo usamos el cerebro para manejar en rally?, dictado por Bruno Bulacia, piloto profesional de rally, y Carlos D’Andrea, ingeniero y asesor de pilotos, y de la página de docente de Bruno Bulacia en el IAD. Las citas corresponden a ese webinar.