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Salta, un rincón bien fierrero de la Argentina4 minutos de lectura

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Salta, un rincón bien fierrero de la Argentina

El Autódromo Martín Miguel de Güemes, ubicado a 1.187 m sobre el nivel del mar, en la provincia de Salta, posee un circuito de características únicas en Argentina: puede utilizarse en sentido horario y anti horario.

Rodeado de un paisaje natural asombroso, con cerros de 1470 m de altura, la pista yace en un valle que ofrece un marco imponente para disfrutar de las carreras.

La recta principal puede ser en bajada si se corre en sentido anti horario, o bien puede ser en subida si se gira en el sentido de las agujas del reloj. Los desniveles que moldean el trazado salteño, propios de la geografía del noroeste argentino, son un gran desafío a resolver por los pilotos, con frenajes técnicos en varios sectores.   

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Datos del circuito N4, que utilizó el TC 2000

Longitud: 3.409 m

Cambios por vuelta: 21

Velocidad máxima: 232 km/h

Velocidad mínima: 76 km/h

Curvas: 7

Recta principal: 450 m (en subida)

Recta opuesta: 360 m (en bajada)

Recta más larga: 600 m ubicada en el parcial 3

Tipo de asfalto: muy abrasivo

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La curva Vuyovich

Lleva el apellido del recordado piloto salteño Nicolás Vuyovich, quien falleció el 8 de mayo del 2005 en un accidente aéreo cuando regresaba de ganar la final del TC 2000 en el Zonda de San Juan. Esa fatídica fecha quedará por siempre en la memoria de los amantes del automovilismo como así también permanecerá como un homenaje permanente en una emblemática curva del trazado ubicado al pie del cerro Ala Delta. Este sector del circuito es especial porque bien puede ser la primera curva o la última, dependiendo el sentido en que se gire.

Franco Vivian, autor del récord del circuito lo describió de la siguiente manera: “La curva 1 se hace en tercera marcha, aproximadamente a 170 km/h y al salir ponemos 4ta para subir a la curva 2, que es un frenaje ciego, en ascenso. La curva tiene apex retardado, entonces hay que tirarse con velocidad y confiar en que el auto va a quebrar, doblar y volver a salir en 1r marcha. Es de las curvas más difíciles de la pista”.

“Luego aceleramos y subimos hasta tercera marcha en el sector que se conoce como “bajada de la cola del avión”, que también es una curva muy rápida y muy linda a la izquierda (curva3). Salimos y ponemos 4ta hasta agarrar el limitador y bajamos una marcha para doblar a la izquierda nuevamente en la trepada de la curva 4. En esta trepada hay tanto desnivel del asfalto que el piso del auto directamente se plancha y hace tope la suspensión. Nuevamente tenemos un frenaje en ascenso donde es muy fácil bloquear el tren delantero y bajamos a 1ra marcha. Salimos, subimos hasta 4ta velocidad y llegamos al frenaje del parcial 3, que invita a tirarse porque sobre el final tiene un ascenso, es muy fácil pasarse y bloquear. En este frenaje se pasa del máximo de velocidad a uno de los sectores más lentos del circuito. Cuatro de las siete curvas son con apex retardado, son muy técnicas y tenés que confiar mucho en que el auto vaya a quebrar y permitirte acelerar bien”.

Por su parte, Matías Rossi, pentacampeón del TC 2000 destacó que “La curva 1 es bastante ciega, es en subida y no se llega a ver bien el pianito en la salida. Es una curva muy rápida. Las curvas 1,3 y 4 son las más lindas y difíciles de la pista”.

El regreso del TC 2000 a este rincón fierrero rodeado de cerros, dejó un nuevo récord del circuito marcado por Franco Vivian a bordo de la Chevrolet Tracker del equipo Pro Racing, con un tiempo de 1m16s734, batiendo la marca que ostentaba José María López (1m17s459) y que databa del año 2012 en clasificación.

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Autor Roberto Jesus Ortiz